—Este viernes se celebrará la II Jornada balear de Patología Dual y Adicciones en Can Misses con varias ponencias. Su charla abordará el tema ‘Gestión de riesgos y beneficios del Consumo’. ¿Sobre qué ejes principales girará su conferencia?
—Esta conferencia se centrará principalmente en explicar a los asistentes el tipo de trabajo que hacemos en la organización Energy Control y en tratar las herramientas que tenemos para poder contactar con gente que consume drogas en ambientes recreativos. Los medios que utilizamos son, especialmente, la información objetiva y veraz, la ubicación de stands en las propias fiestas y, además, también ofrecemos servicios de análisis, que es lo que yo coordino. A partir de un interés de las personas consumidoras, lo que hacemos es abrir canales de comunicación para poder hablar sobre las sustancias que van a consumir esa noche porque estas personas consideran que las drogas ilegales conllevan un peligro. También analizamos qué buscan y cómo están gestionando el uso de estas sustancias. Poder conocer que están encontrando a través de sectores secundarios y, a partir de aquí, ayudarles a la hora de identificar los riesgos del consumo de sustancias para intentar reducirlos porque nosotros también nos dedicamos a la reducción de riesgos en el uso de drogas.
—Desde Energy Control se puso en marcha hace años el Observatorio de consumos, riesgos y cuidados. ¿Qué prácticas y hábitos de consumo ha detectado este programa?
— A partir de todos los análisis realizados, observamos cómo son las nuevas tendencias. Este Observatorio de consumos, riesgos y cuidados nos ayuda a ver cuáles son las nuevas preferencias. Hemos visto que las sustancias utilizadas principalmente en ambientes recreativos son las de siempre: alcohol, tabaco, cannabis y drogas estimulantes como el éxtasis y la cocaína. No obstante, también estamos observando el policonsumo de drogas en ambientes recreativos, ya que en estos espacios nos encontramos con sustancias legales, pero también ilegales, lo que provoca la mezcla de ambas.
—¿Qué sustancias están proliferando actualmente?
—Estamos viendo que están proliferando mucho las drogas inhalantes, como son el óxido nitroso y el popper. Estas sustancias se inhalan y provocan efectos de manera muy rápida porque estos efectos suben pronto, pero también bajan muy rápido y esto provoca una distorsión sensorial momentánea. También estamos observando cómo está progresando bastante la ketamina. De hecho, en las islas, sobre todo en Ibiza, está prosperando mucho la droga conocida como Tusi, que es una mezcla de ketamina y éxtasis, MDMA y, a veces, también lleva cafeína. El propio producto lleva una mezcla de tres sustancias distintas.
—¿A través del Servicio de Análisis de Energy Control se ha observado un aumento del policonsumo de drogas entre los jóvenes?
—Sí. Detectamos que el policonsumo se está empezando a desarrollar a edades muy tempranas porque hay muchas sustancias diferentes que actúan muy rápido y provocan una euforia momentánea. Hace unos 10 o 15 años, por ejemplo, las personas que probaban el éxtasis eran consumidores más mayores. No obstante, ahora estamos viendo que este tipo de sustancias, que suben pronto y también bajan rápido, están muy extendidas entre los jóvenes.
—¿Los jóvenes buscan, especialmente, este beneficio inmediato que se siente tras el consumo?
—Piensa que vivimos en una sociedad muy rápida y este ritmo también lo estamos viendo en el consumo de sustancias que no comprometen. El éxtasis, por ejemplo, entre que la consumes y notas los efectos, y después bajan, pasan cuatro o cinco horas. Estas sustancias en pocos minutos han subido y bajado, y te han dejado como estabas antes. Esta sensación también conlleva ciertos riesgos porque se reduce la percepción de riesgo a la hora de consumir productos que actúan tan rápido.
—¿Qué acciones específicas se desarrollan desde Energy Control para reducir los riesgos asociados al consumo recreativo de drogas?
—En materia de reducción de riesgos estamos promoviendo mucho el cuidado con las mezclas. En el caso de los inhalantes son drogas depresoras y se suelen mezclar con alcohol. También estamos viendo que hay jóvenes que consumen muchos psicofármacos y, si hay uso de tranquilizantes como las benzodiazepinas, esta mezcla puede influenciar. Por ello, nuestro objetivo es que estos consumidores sean muy conscientes de las sustancias y de todas las mezclas sumadas a lo largo de una noche para que no las ingieran a la vez. Por ejemplo, con el éxtasis, nos centramos sobre todo en la dosis porque estamos viendo que las pastillas tienen mucha cantidad de producto, por lo tanto, es importante consumir muy poco. Ahora lo que estamos promoviendo es ir poco a poco con el objetivo de que se cuiden y se vayan observando porque hay una paleta de sustancias y de experiencias disponibles muy grande.
—¿Hay diferencia de género en el consumo de sustancias?
—Precisamente a través del Observatorio hemos visto que sí que hay diferencia de género. Las mujeres utilizan más las drogas estimulantes y usan menos las sustancias que las puedan dejar en una situación más vulnerable. Esta realidad nos indica que ellas no sienten los espacios de ocio como espacios seguros. También se habla mucho del tema de la sumisión química y de cómo se introducen sustancias en la bebida o directamente te las pinchan, sin embargo, estas situaciones son más mito que realidad. Lo que sí que vemos es que una mujer bajo los efectos de una sustancia depresora, como puede ser el alcohol, tiene una vulnerabilidad que la hace mucho más susceptible a una posible agresión. La mayoría de las agresiones se producen porque ellas no están con toda su capacidad a la hora de poderse defender.
—Hace varias semanas fallecieron tres jóvenes en Menorca por consumo de fentanilo. ¿Cuál es la situación actual de estos opioides en España?
—En relación al fentanilo deberíamos analizar el territorio y el contexto en el que estamos. En Europa Central y Europa del Sur no se está abusando de esta sustancia, sino que se prescribe como fármaco. En el caso de España el uso del fentanilo es con prescripción médica y se está prescribiendo bien, no de forma mercantilizada, como puede haber pasado en Estados Unidos. En este sentido nosotros estamos mucho más protegidos. También tenemos mucha implementación en la reducción de riesgos y estamos monitorizando todos los mercados, por lo tanto, no está siendo un problema en nuestro país. Dentro de unos años el fentanilo podría sustituir a los opiáceos, pero también es verdad que el uso de estas sustancias en España es más bajo que en otros territorios. Si estas sustancias sintéticas tan potentes entraran en el país lo primero que veríamos serían muertes. Lo que ha pasado en Estados Unidos ha sido una progresión de muchos años y la situación que ahora estamos viendo es la punta del iceberg. En nuestros caso tenemos factores que nos protegen como la implementación de estos servicios de análisis, salas de consumo y reducción de riesgos y daños.
—Me gustaría hacerle una pregunta algo más personal. ¿Cree en la legalización de las drogas o es más partidaria de lograr una regulación por parte del Gobierno?
—Estoy a favor, a nivel de la regularización de las drogas, de mejorar algunos de los riesgos que tenemos. Por ejemplo, en el caso del fentanilo, si la gente que consume heroína tuviera la posibilidad de poder adquirirla de manera legal, evidentemente este tipo de opiáceos no se consumirían. Yo creo que la regulación también implicaría frenar la entrada de estas posibles sustancias que tienen más riesgos que las propias sustancias naturales, así como el acceso de menores a algunas drogas. En el tema del cannabis es muy importante retrasar al máximo el inicio del consumo; esperar a que el cerebro esté desarrollado y, evidentemente, la regulación hace que el acceso de menores sea mucho más restringido. Esta realidad se observa perfectamente en los Países Bajos. Con su modelo de espacios coffee-shops la gente joven no abusa del cannabis. Además, si analizamos determinados modelos, vemos que la regulación de determinadas sustancias permite que estén menos adulteradas.
—Este evento en Can Misses se centrará especialmente en la patología dual. ¿Cree que el consumo de sustancias puede provocar esta enfermedad?
—Se postula que las personas con enfermedades mentales tienen tendencia a abusar más de las drogas porque sienten efectos positivos al principio. Con el tiempo, evidentemente, el cuadro médico acaba empeorando. Pero no se sabe si es antes el huevo o la gallina. También estas personas están tomando determinados medicamentos que, evidentemente, también interaccionan. Entonces, al final, se complica mucho el cuadro. Sí que estamos observando cómo gente más vulnerable con tendencia a sufrir enfermedades mentales, también tienen una mayor tendencia a abusar más de las sustancias ilegales. El tema es complejo. Sí me gustaría destacar, en relación a la evolución de las terapias que llevan a cabo estas personas, que es importante abordar más la parte emocional que hay detrás de estas enfermedades mentales.
—En este acto también participará la Asociación de Patología Dual de Ibiza y Formentera (Aspadif). Las familias integrantes de esta entidad llevan muchos años reclamando un centro de larga estancia para los pacientes de Ibiza. ¿Hasta qué punto es importante que estos usuarios dispongan de este recurso asistencial?
—Este recuso es absolutamente necesario e imprescindible en la isla. Poder tener centros de referencia y de proximidad es esencial. Si estas personas tienen que salir de la isla para poder ser internados en este tipo de centros, a nivel familiar, evidentemente, esto tiene un impacto grande. Entonces sería muy necesario poder tener recursos de referencia de calidad y de larga instancia en la propia isla. Por lo tanto, estoy totalmente de acuerdo con su reivindicación.
6 comentarios
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Que tiempos aquellos en los que solo había une tonte por pueblo.
Las mujeres también se drogan mucho. Consumen entre 1,5 y 3 veces más antidepresivos que los hombres.
perdona, vete a hacer un control a un banco , y a la salida de una discoteca, aver que promedio sale..... que hay en todos lados , esta claro, pero donde nace el problema.....tambien esta claro.
Las mujeres se ponen hasta las cejas igual que los hombres. Lo demás, rollos baratos
luisaComo que 'ya se encuentra'? Y hace 30 años también. Siempre ponéis que el problema es el ocio....ni una porra, lo dicho, banqueros, directivos, 'artistas', conductores profesionales, todos llevan consumiendo a diario a cualquier hora y conduciendo y haciendo su trabajo. Nada nuevo bajo el sol. Y que las mujeres consumen menos no solo es por miedo, sino que son más inteligentes que la estirpe masculina.
EVICENTEMENte el problema de las drogas es MUY grande, que ya no se encuentra el consumo en sitios de ocio o recreativos, ya se encuentra en la circulacion por las carreteras, en los trabajos, etc etc etc, poniendo en riesgo la vida propia de los que consumen y la de los que por desgracia se topan con ellos, no creo que el enfoque que le esta dando esta asociacion tampoco sea la forma más correcta, pero este problema nos lleva por mal camino a toda la sociedad.