El dúo lleva varios conciertos incluyendo los temas de Corda i poal, editado durante las pasadas fiestas navideñas («para aprovechar el tirón comercial», reconoce Serra), por lo que el público aún se está familiarizando con algunas de las canciones. «Es algo normal, pero la gente se sabe cada vez más los temas. Es una cosa lenta», explica el cantante, que subraya el hecho de que la edición de 2.000 ejemplares que lanzaron del disco está prácticamente agotada. «El público lo va descubriendo y lo va buscando», apostilla.
Pero las canciones siguen su camino, y éste las lleva a «madurar», según Serra. «Se van afinando cada vez más. Hay cosas que en el estudio no hicimos y que ahora las podemos probar sobre el escenario. Las canciones siempre suenan diferente en directo y eso tiene su encanto».
Además, el dúo está satisfecho porque los temas «han mejorado en casi todos los casos, debe ser algo natural en las canciones». «El sonido en estudio es más compacto, mejor, pero creo que las canciones adquieren alma al tocarlas en directo y con el paso del tiempo. Una canción está viva, respira y en el momento en el que la tocas tiene una vida que no tendrá sobre otro escenario», remarca Serra, quien también está convencido de que el proyecto de Projecte Mut, y valga la redundancia, «nunca estará acabado, es como la Sagrada Família; pero no cerrar el círculo es lo bonito».
De cara al próximo disco asegura que no se cierran a ninguna sonoridad. «Estamos haciendo un fuego utilizando los cuatro vientos, cogiendo influencias de todas partes y no estamos cerrados a nada», afirma con convicción.
Sin comentarios
Para comentar es necesario estar registrado en Periódico de Ibiza y Formentera
De momento no hay comentarios.