Los periplos de dos tortugas

Dos ejemplares, Cannoli y Lasi, aportan vía satélite datos de posición y profundidad en sus recorridos marinos gracias a un dispositivo electrónico colocado en sus caparazones

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Lasi (arriba) y Cannoli (abajo) fueron tratadas en el Palma Aquarium tras sufrir dificultades en el mar.

Lasi (arriba) y Cannoli (abajo) fueron tratadas en el Palma Aquarium tras sufrir dificultades en el mar.

16-04-2018 | PALMA AQUARIUM

Dos tortugas marinas están siendo controladas vía satélite en sus recorridos por el Mediterráneo tras haber sido tratadas en el Palma Aquarium y liberadas en aguas de Mallorca.

Las dos tortugas marinas (Caretta caretta) se llaman Cannoli y Lasi. Cannoli fue descubierta el 26 de agosto de 2017, por una embarcación italiana cerca de Sant Antoni, en Eivissa, que avistó un ejemplar con dificultades.

Los tripulantes siguieron el protocolo y avisaron inmediatamente al 112. El animal se encontraba enredado en restos de rafia (hilo de pesca), cabos y dos botellas de plástico. Todo ello impedía que pudiera sumergirse y, por si no era suficiente, había tragado restos de rafia y sangraba por la boca. Se decidió el traslado del ejemplar, un macho, al Centre de Recuperació de Fauna Marina del Palma Aquarium.

Después de unas semanas de tratamiento, Cannoli tuvo una buena recuperación. El Sistema d’Observació Costanera de les Illes Balears (SOCIB) colocó en el caparazón de la tortuga un dispositivo electrónico para ofrecer datos de posición y profundidad de inmersión en tiempo real a través de una conexión vía satélite. Este trabajo forma parte de Tortugas Oceanógrafas, un proyecto de investigación financiado por la Fundación BBVA y con el que colabora la Fundació Palma Aquarium. El 21 de septiembre de 2017, Cannoli fue devuelto al mar en la playa de cala Agulla, en Capdepera.

Por su parte, Lasi, una hembra, fue descubierta por un pescador el pasado 15 de marzo en aguas de Cabrera. Tenía dificultades para sumergirse. Tras el aviso del pescador, Lasi fue trasladada también al Palma Aquarium. Allí se comprobó que no presentaba ninguna patología importante. Probablemente, la dificultad para sumergirse venía de que estaba en la superficie del mar soleándose para ganar temperatura y que, a causa del aumento de temperatura, sus pulmones se expandieron, lo que provoca que, si las encontramos desprevenidas, les cueste sumergirse rápidamente. Tras unos días en el Palma Aquarium y dado su buen estado de salud, el pasado 26 de marzo Lasi fue liberada en s’Amarador (Santanyí) con el dispositivo del SOCIB.

El proyecto Tortugas Oceanógrafas permite obtener datos de factores ambientales e impactos humanos en el mar y patrones de movimiento de las tortugas, lo que permitirá proponer y diseñar técnicas de mitigación de riesgos para estos animales.

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