El Casal de Igualdad de Vila acogió este sábado un taller sobre sumisión química y agresiones sexuales organizado por el Ayuntamiento y Emergency Staff.
El objetivo de esta iniciativa era que «los asistentes conozcan la gravedad del problema», aseguró desde la empresa sanitaria Israel Reina, encargado de impartir el taller. En este sentido, desde Vila recordaron que las Baleares son la comunidad con más intentos de violaciones por sumisión.
Según afirmó Reina, con toda la información disponible, la posible víctima podrá prevenir e incluso actuar con rapidez si ya se ha producido el intento de sumisión.
«Se suelen utilizar bebidas alcohólicas. La realidad es que, siendo optimistas, se denuncian un tercio de los casos. Tampoco por parte de los turistas es algo que se suela denunciar. Por ello, los datos que manejamos no son precisos, aunque cada vez se producen más casos», insistió.
Aunque es una práctica que suele relacionarse principalmente con chicas jóvenes que acuden a discotecas, Reina se refirió al terrible caso de Gisèle Pelicot, a quien su marido estuvo proporcionando drogas durante años para que otros hombres abusaran de ella.
«En Ibiza, es algo muy relacionado con el ocio, con fiestas en villas y eventos y con víctimas de entre 18 y 35 años», apostilló también.

Reina aconsejó que, de notar cambios en el sabor o color de una bebida en un entorno de fiesta, se sospeche de inmediato y se pida ayuda. Acudir a un centro sanitario o contactar con gente de confianza, son buenos consejos a la hora de afrontar una de estas situaciones. El hecho de que a la víctima la presionen e inciten a consumir alcohol o drogas también puede considerarse sumisión química. Según señaló, hay que huir de aquellas personas insistentes que quieren invitar a otra a toda costa.
La concejala de Igualdad, Sara Barbado, destacó que el problema de la sumisión química no sólo afecta a mujeres, sino que también hay muchos hombres que la han sufrido.
Barbado, incluso, relató cómo a ella misma hace unos años le echaron algo en la bebida durante una fiesta. «Perdí de vista mi copa un segundo, y cuando la recuperé y bebí, comencé a tener las pupilas muy dilatadas y a sentirme mal. A mi amiga le había comentado que creía que me habían puesto algo en la copa, así que no pasó nada porque me sacaron de inmediato de allí», recordó.
Según dijo, las víctimas, por vergüenza, muchas veces no explican lo que les ha pasado, pero son habituales los casos de jóvenes que acuden a centros sanitarios con mareos y pérdida de la memoria y allí descubren que han sido forzadas. La edil relató además cómo tiene conocidos que, durante algún viaje y tras sufrir una sumisión, comprobaron que alguien había entrado en la habitación del hotel y les había robado todo.
«Esto no va de hombres y mujeres, es algo que afecta a todos. Entre el colectivo gay pasa mucho, aunque está más silenciado», concluyó.
9 comentarios
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ENPInglesas, poceño, ingleseas. A mí la época de las suecas ya no me tocó, no soy tan viejo. Eso fue la generación de mi padre, años 60 y 70, principios del turismo. Yo mi época de sexo y rock and roll fue mediados y finales de los 80 y principios de los 90, suecas había pocas, ya era la época de las inglesas y en menor medida alemanas. Las inglesas eran muy muy fáciles de ligar, las alemanas eran mas complicadas, solían juntarse más con alemanes. Ahora no se cómo funcionará todo esto, supongo que ya todo se hace con aplicaciones del móvil, Tinder y demás.
¡Arriba España!Si hubieran aplicado esa teoría hace décadas, las suecas borrachas de las que abusasteis tus amigos y tú (reconocido por tí mismo) no te hubieran ni mirado, primate endogámico. Por cierto, coméntaselo a tus hijas, a ver qué opinan.
Lo mejor no ir a locales nocturnos y fiestas en las que solo hay drogas, alcohol y perversión. De esta manera se evitan toda clase de disgustos y situación desagradables para las chicas.
Israel tuvo ¿seis oyentes? Esto es algo que nunca pasa hasta que te pasa y entonces te das cuenta de que si pasa.
Seguro que todos estos que escribís los comentarios, necesitáis drogar o emborrachar a una mujer para tener sexo,penosos porque no sabéis lo que es sufrir violencia. Es muy difícil demostrar la sumisión,por lo que queda impune.
Y entre la clase política. Que se ha demostrado que también le gustan muchos las putis, las drogas y hacer todo lo que dicen repudiar
Sola y borracha, quiero llegar a casa!
Anda!!!! No me digas!!!!!
Israel, hubo 0 casos demostrados de agresiones sexuales con sumisión química antes, durante y después de la campaña de miedo que difundisteis. Deja de ser un aliade para ligarte alguna charo.