Imagen correspondiente a la primera jornada de protesta del sector del taxi de Ibiza. | Daniel Espinosa

Cerca de cincuenta vehículos participaron ayer en la tercera jornada de protestas de los taxistas por las calles de Vila. Los empresarios y trabajadores del taxi iniciaron a las 10:30 horas una marcha lenta con el mismo recorrido que el que llevaron a cabo el lunes, que arrancó en el puerto de Vila y recorrió todas las avenidas de la ciudad y buena parte de la ronda E-10.

La Asociación de Taxistas Autónomos de la Ciudad de Ibiza tiene un calendario de cierre patronal y protestas hasta el próximo 9 de enero para reclamar que se elimine la obligación de parar un día a la semana el taxi durante la temporada turística. El Ayuntamiento ha establecido por decreto esta obligación ante la imposibilidad de controlar si se respetan los descansos de los conductores y la cantidad de horas que pasan lo chóferes al volante, según indica la institución.

Según indicó el presidente de la asociación convocante, Alejandro Cardell, el seguimiento del paro de vehículos es cercano al 100%. Hoy llevarán a cabo una marcha a pie por Dalt Vila a partir de las 10:30.

La falta de taxis está afectando estos días a la ciudadanía y ha habido quejas por la imposibilidad de solicitar servicios por teléfono. Las movilizaciones se producen en un momento de pico de demanda de servicios del taxi en temporada baja por las reuniones familiares y cenas de trabajo.

Los servicios mínimos fijados entre el sector y el Ayuntamiento obligan a que haya 15 taxis disponibles durante el día (cuando lo habitual eran 90) y seis taxis en horario nocturno.

Los servicios jurídicos del Ayuntamiento estudian la apertura de expediente por incumplimiento de estos servicios el pasado martes, si bien ayer sí se cumplió con el mínimo exigido.

Noticias relacionadas

Reunión

En la jornada de hoy habrá una reunión entre el Ayuntamiento de Ibiza y responsables de las asociaciones del taxi de Vila para explicar una serie de modificaciones técnicas del decreto e intentar acercar posturas. Desde ambas partes no existe esperanza de que existan avances.

El Ayuntamiento plantea como alternativa al decreto la instalación de dispositivos de control para identificar al conductor que está al volante del taxi y las horas que conduce, una opción que rechaza el sector.

El PP califica de «soberbia» la actuación del Ayuntamiento

El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Eivissa denunció en una nota «que Rafa Ruiz y su equipo continúan con su dinámica habitual de soberbia e imposición para todos», en relación a la gestión que se está haciendo con el sector del taxi y la regulación de los días de descanso».

«¿Qué necesidad hay de ir siempre en contra de todo el mundo? ¿Por qué el equipo de gobierno siempre cree que sabe más que el resto? ¡Incluso que los propios afectados! Ruiz debe entender que a la política no se viene a crear problemas, sino que se viene a ayudar, no solo con contratos menores a amigos y socialistas, sino a ayudar a todos en los problemas reales de la ciudad, que los hay», valoró el concejal del PP Ignacio García.

«La situación de los taxis es todavía peor, si cabe, ya que no hablamos de solucionar un conflicto existente, es que directamente ha creado un problema donde no lo había. Ha sembrado guerra donde había paz», valoró García, que instó al equipo de gobierno a «empezar a escuchar a los afectados y a buscar soluciones consensuadas, sin imposiciones y sin la soberbia habitual a la que nos tiene acostumbrados y que solo crea más problemas».