EL Ayuntamiento de Eivissa ha decidido instalar controles policiales en las paradas de taxi del municipio para «garantizar el derecho de los profesionales» que han decidido no secundar la huelga que desde este lunes mantiene la patronal del taxi en la isla.

En un comunicado, el consistorio denuncia que los profesionales que no han secundado el paro «están siendo coaccionados para que no realicen servicios de taxi».

El Ayuntamiento ha tenido el conocimiento «por escrito» de que titulares de licencias de taxis que son contrarios a la huelga indefinida convocada por la patronal, «sufren presiones» hasta el punto de que «no les dejan participar» en los servicios mínimos decretados por el consistorio.

En este sentido, recuerda que el taxi es un servicio público, y que los servicios mínimos «son de obligado cumplimiento», por lo que, ante la situación «de indefinición» en que se encuentran los taxistas que quieren trabajar, la concejalía de Movilidad ha acordado establecer vigilancia policial en todas las paradas. El Ayuntamiento continúa tramitando expedientes a los taxistas que incumplen los servicios mínimos, que según el decreto consistorial cada día deben trabajar 40 taxistas repartidos en tres turnos de ocho horas.

Refuerzo
Por otra parte, el Conselll ha decidido reforzar el servicio nocturno de autobús entre Eivissa y Sant Antoni y santa Eulària. En la de Sant Antoni habrá dos autobuses por trayecto y el último servicio que sale de Sant Antoni se hará a las 3.30 horas, mientras que el de Eivissa lo hará a las 4.00 horas. La línea de Santa Eulària también se retrasará media hora su último trayecto.