EUGENIO RODRIGUEZ Cada vez son más los residentes en Eivissa ciudad que se preguntan si realmente vale la pena separar los desechos que lanzan al cubo de la basura. Aparte del trabajo y, sobre todo, del cambio que ello supone (ya saben que la costumbre hace ley), son muchos los que creen erróneamente (al menos lo dicen) que todo acaba finalmente en el vertedero de ca na Putxa.

Los ciudadanos de Vila disponen desde hace unos meses de tres contenedores relativamente cerca de sus casas para depositar separadamente el papel y el cartón, el vidrio y todo tipo de envases. En total son 114 puntos de recogida selectiva (se les conoce como puntos verdes), tal y como establece el Plan Director Sectorial.

La empresa concesionaria del servicio de limpieza, Cespa, se encarga de recoger el contenido de toda la batería de contenedores, que se envía a Barcelona donde se realiza el triaje, en el caso de los envases, así como todo el proceso del reciclaje. Antes, sin embargo, hay que comprimirlo y empaquetarlo. Por el momento, esto se realiza en una nave situada en ca na Negreta a la espera de que comience a funcionar la planta de transferencias. Las obras para la construcción de esta infraestructura, que estará pegada a la nave de Cespa frente a la central eléctrica de Gesa, comenzaron el pasado 8 de agosto y seguramente estarán listas en un plazo de tres meses.