OPINIÓN | José Antonio Iniesta Navarro

Tenemos lo que nos merecemos

| Eivissa |

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Este domingo, me he dado cuenta de una cosa (en realidad ya lo sabía pero es para darle emoción a la historia). Definitivamente la raza humana no tenemos remedio. Tenemos lo que nos merecemos. Como digo, este domingo me he ido a pasear con la familia y amigos por el maravilloso paraje del Parque Natural de Ses Salines, disfrutando de un día estupendo en el que las temperaturas y el buen tiempo acompañaban. El paseo y la carrera que me he pegado, hubieran sido idílicos si no hubiera sido porque a cada paso que daba cada vez más me daba cuenta que tenemos lo que nos merecemos. En Ibiza, nuestra isla, nos pasamos el día quejándonos de los guiris y del daño que hace el turismo a nuestro entorno natural y cómo el medio ambiente se va literalmente a la mierda, pero luego no sabemos aplicarnos el cuento.

Me explico. Me parece vergonzoso que, en el rato que habré estado disfrutando de la ruta, me he cruzado con padres jugando con sus hijos a arrancar los «palitos» de las vallas que separan la zona dunar) porque claro, está muy guay jugar a Dartañán destrozando los balizamientos que pagamos todos. Buena imagen para dar a un hijo, sí señor. Moraleja que aprenderá el crío: No pasa nada por un palito... extrapolando, no pasa nada por tirar un papel, etc, etc, etc. Así nos va.

Una sociedad cada vez con menos respeto por las cosas. «Total, los demás también lo hacen, ¿no?». He podido corroborar también la falta de decencia de la gente que, si bien es cierto que NO HABÍA BASURAS donde depositar los restos de comida o bebida, eso no da pie a poderdejar la playa y alrededores todo lleno de botellas de plástico, cristales, bolsitas, papeles, vasos, etc... colocados muy bien en una esquinita, eso sí, pero tirados de todas maneras. Seguimos confirmando la falta de respeto y de educación que nos caracteriza.

Y para rematar la faena, me habré cruzado con más de 20 perros sueltos corriendo a sus anchas a lo largo y ancho de la playa y zonas colindantes protegidas (uno hasta me ha chuperreteado todo ante la pasividad de su dueño).

La cantidad de excrementos que había por los caminos era tal que en algunas zonas había que hacer el pinopuente para no pisarlos. ¿Y digo yo? ¿Tan difícil es fijarse en los carteles y cumplir las normas? ¿O es que solo nos interesa para los que vienen de fuera? Porque no será por carteles informativos que advierten que estás entrando en un área protegida en el que se lee claramente qué y qué no está permitido (no están permitidos los perros ni depositar basuras, ni colillas...entre otras). Lo divertido del caso es que en dichos paneles que yo SÍ me he tomado la libertad de pararme a leer (y que los fulanos con perro veían perfectamente, pues están en cada entrada de camino y pasaban como si nada), dicen claramente que «las multas oscilarán entre los 750€ y los 20000€ según la gravedad de la acción».

Pues bien, en palabras que todo el mundo entienda, aquí hay mucha gente que se pasa por el forro de un sitio las normas que están por igual para todos. Pero señores, NO NOS ENGAÑEMOS, NO HACE FALTA MÁS CAMPAÑAS DE CONCIENCIACIÓN, LO QUE HACE FALTA ES QUE DE VERDAD SE HAGAN CUMPLIR LAS LEYES.

Animo a cualquier hijo de vecino a que llame al Ayuntamiento de Sant Josep o a Medio Ambiente y que pregunten cuántas sanciones se han interpuesto por no cumplir con estas sencillas normas de convivencia dentro de un PARQUE NATURAL. Seguro que a más de uno le sorprenderán y a otros les sacarán los colores. Es más, me apuesto una cena que no pasan de 10, las sanciones a particulares. Y eso señores, se llama, nada más y nada menos que INOPERANCIA MENTAL y FALTA DE VOLUNTAD (no voy a decir de quién porque ya lo saben ellos).

La gente civilizada no necesita que la controlen y que le pongan más carteles explicativos porque son civilizados. Y a la gente incívica tampoco les hace falta porque han demostrado con creces que siendo adultos de bien, pasan olímpicamente de cumplir las ordenanzas y no entienden las cosas por las buenas. Ergo, la pregunta del millón. ¿Tan difícil es que haya en dichas zonas, patrullas de forestales o de policías que garanticen DE VERDAD, PONIENDO MULTAS, que se cumplan las indicaciones de los carteles? 20 perros a 750€ como mínimo supone en un ratito de trabajo, en un domingo de temporada baja, 15000€ del ala para las arcas municipales y por descontado, que las personas que dejan a sus perros sueltos en estas zonas se lo pensarán dos veces antes de hacer lo que les dé la gana. Simple y sencillo.

Pero claaaaaaro, YO YA SÉ CUÁL ES EL PROBLEMA. Para los políticos NO ES UNA BUENA PROPAGANDA SALIR EN LA PRENSA CON NOTICIAS CON TITULARES COMO «EL AYUNTAMIENTO DE CHICHINABO MULTA POR PASEAR A LOS PERROS». Y claro, los titulares sensacionalistas hacen más daño de cara a unas votaciones que el sentido común que debería primar por delante de todo, ¿no? ¡no sea que la población se «indigne»! Pero al final, con tal connivencia y permitiendo que estos actos pasen de largo como si tal cosa, es como poco a poco conseguimos forjar y afianzar una sociedad mediocre en la que la gente cada vez se implica menos y cada vez piensa menos en que debemos entre todos tomar conciencia de preservar lo que es nuestro. Porque a fin de cuentas, ES NUESTRO HOGAR. Y nuestro hogar no acaba al salir por la puerta de nuestras casas. Si nosotros no cuidamos de él no lo van a hacer otros.

Así que después de desahogarme un rato, solo lo resumiré en dos palabras que ya he dejado caer. RESPETO y EDUCACIÓN. Bienes cada vez más escasos.

Señores políticos, pónganse las pilas porque no solo se ha de quedar bien en las fotos, también se ha de tener el carisma para tomar decisiones de guerra de guerrillas, que puedan resultar impopulares, pero que a la larga beneficiarán al conjunto de la sociedad. VIVIMOS EN UN PAÍS DE GUARROS y ya no está la abuela para lanzarnos la zapatilla y ponernos en nuestro sitio, así que cojan la susodicha zapatilla y empiecen a entrenar los lanzamientos con efecto.

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