Opinión
Carne podrida y la gauche divine
Una macrogranja de Valle de Odieta en Caparroso, Navarra. | PEDRO ARMESTRE - Greenpeace
Tras ‘cumplir' con sus promesas de rebajar los sablazos de la luz, finiquitar la energía nuclear y derogar la reforma laboral del PP, el Gobierno ha reafirmado su cruzada para poner fin a las macrogranjas. Al menos esa es la ‘carne podrida' que nos quieren vender porque las acciones no se perciben y la cruda realidad es que las declaraciones de Alberto Garzón en The Guardian son las que son. En boca de Javier Lambán, presidente socialista de Aragón, «un insulto a la inteligencia». «Soy el ministro de Alimentación y si alguien habla de alimentación lo normal es que me llame», Luis Planas dixit. Y para zanjar el asunto sin más condimentos: «lamento muchísimo la polémica y creo que con eso lo estoy diciendo todo», palabras de Pedro Sánchez en su particular sesión de baño y masaje semestral en la Ser. Moncloa, ministros y barones socialistas ponen el foco sobre el titular de la cartera de Consumo.
También en Opinión
- «Las mujeres consumen menos drogas depresoras porque no sienten que los espacios de ocio sean seguros»
- Objetivo: reabrir el túnel de Sant Rafel «lo antes posible»
- Otra vez habrá cortes de tráfico en Ibiza este fin de semana
- El horror del alquiler en Ibiza: 3.000 euros por un 'cuchitril' con humedades
- Esta es la planta que alivia el dolor articular y aporta colágeno a tus huesos
Sin comentarios
Para comentar es necesario estar registrado en Periódico de Ibiza y Formentera
De momento no hay comentarios.