El grupo Barceló cerró en la madrugada de ayer un acuerdo para comprar la empresa Orizonia por 40 millones de euros, una operación que tiene que ser ratificada por los bancos acreedores y por Defensa de la Competencia.

El acuerdo alcanzado contempla la inyección de 40 millones de euros, inferior a la prevista inicialmente (que alcanzaba los 60 millones el pasado viernes), pero vital para que Orizonia pueda cumplir sus compromisos más inmediatos, entre ellos el pago de la nómina de noviembre a sus más de 5.000 empleados.

Sorpresa

La culminación de la operación se cerró a instancias de Orizonia, tras haber rechazado la pasada semana la oferta presentada por Barceló. Las presiones y el temor a que los proveedores presentarán un concurso de acreedores necesario, obligó a los representantes de los accionistas a aceptar «in extremis» la oferta que puso encima de la mesa Barceló.

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Los bancos acreedores de Orizonia, según fuentes financieras, se han comprometido a aceptar una quita relevante de la deuda del grupo, en torno a un 80%, sobre un total de más de 600 millones de euros.

Orizonia, participada por Carlyle, Vista Capital e ICG, no ha podido hacer frente al crecimiento vertiginoso desde sus inicios, así como al propio deterioro del negocio minorista a raíz de la actual crisis económica. El pasado año cerró el ejercicio con unos ingresos de 2.350 millones y unas pérdidas de 42 millones.

Si fructifica la operación de compra, la unión a Barceló dará lugar al primer grupo turístico español, con unos ingresos anuales de más de 4.000 millones de euros, una plantilla de 30.000 trabajadores y más de 1.400 agencias de viajes, por delante de Globalia (con una cifra de negocios de 3.082 millones en 2011) y Viajes El Corte Inglés (2.426 millones).

Con esta operación, Barceló contará por primera vez con una aerolínea propia, Orbest, que disone de una flota de nueve aviones, todos ellos para operar en larga distancia.