Foto de archivo de Cristiano Ronaldo. | Reuters

El Santiago Bernabéu será escenario hoy del primer título de la temporada entre Real Madrid y FC Barcelona, que pugnan por una Supercopa de España viva tras el 3-2 de la ida en el Camp Nou que concede al club blaugrana, vigente campeón, el papel de ligero favorito.

Tras la disputa de las dos primeras jornadas de la Liga BBVA, este partido ha cobrado todavía más importancia ya que más allá del título en juego, de que el Madrid pueda arrebatárselo al Barça o de que los catalanes puedan celebrarlo en el feudo del eterno rival, podría comportar en caso de derrota blanca uno de sus peores inicios de temporada.

Con un empate y una derrota en Liga, más la encajada en el Camp Nou en la ida de esta Supercopa, los de José Mourinho todavía no conocen la victoria y afrontan este duelo con la necesidad de coger aire y reencontrarse cuanto antes con su mejor versión, mientras que para los blaugranas es una oportunidad única de asestar un golpe moral al rival.

Errores

En la ida el juego fue para los blaugranas, que controlaron un partido en el que el Real Madrid volvió a poner en práctica la táctica que tan bien les funciona últimamente: cerrarse atrás y aprovechar las contras y las acciones a balón parado. No obstante, el error de Valdés ante Di María después de que Casillas salvara el cuarto gol catalán, ante Messi, propició un 3-2 y no un 4-1 que habría dejado casi sentenciado el título.

Así, con la emoción que da este resultado, y con todo el entorno que rodea a este segundo clásico de la temporada, ambos conjuntos saldrán a por todas en 90 minutos en los que el Madrid deberá cambiar de táctica para evitar que el Barcelona le siga tomando la medida a un Bernabéu que hace demasiado que no se va contento a dormir.

Desde el 6 de mayo de 2008 no pierden los catalanes en la casa blanca. Entonces, hicieron el pasillo al Madrid como campeón de Liga, y perdieron para ya no hacerlo más en los cuatro años de Pep Guardiola en el banquillo, y eso que han sido siete las visitas blaugranas a un estadio del que han sacado cinco victorias y dos empates.

Con Messi y Alves como fijos en estos partidos, Pedro inspirado de cara a gol y un Carles Puyol que es un baluarte defensivo, está claro que el capitán blaugrana apurará sus opciones de jugar pese a tener el pómulo roto. De momento no está para nada descartado, ya que podría jugar con una máscara protectora como hiciera ya hace años en una idéntica lesión.

Sin bajas destacadas, podría llegar el turno para el debut para Alex Song.