La Mesa Sectorial de Sanitat, presidida por el director general del IB-Salut, Juli Fuster, estuvo ayer reunida, durante más de tres horas, para conseguir alcanzar un acuerdo para aprobar el borrador del decreto. Los representantes del Sindicato Médico (Simebal) y el CSIF votaron en contra. | Teresa Ayuga

Ya hay luz verde para la tramitación del decreto que regulará la capacitación lingüística de los profesionales de la sanidad pública balear. La Mesa Sectorial de Sanidad aprobó ayer el borrador del decreto con un 65 % de votos a favor (SATSE, CCOO, UGT y USAE) y un 35 % en contra (Simebal y CSIF).

El acuerdo, que será remitido al Consell Consultiu, y posteriormente deberá ser aprobado por el Consell de Govern, permitirá que el IB-Salut continúe el proceso de oferta pública de ocupación y cocar próximamente varios concursos de oposición.

Reacciones

El director general del IB-Salut, Juli Fuster, se mostró satisfecho por haber conseguido el apoyo de la mayoría de las fuerzas sindicales. «Este es un proyecto fruto del consenso y del diálogo que nos permitirá convocar las oposiciones», afirmó Fuster.

Jorge Tera, secretario general del Sindicato de Enfermería SATSE, reconoció que, «aunque no es el modelo que nosotros propugnábamos», decidieron votar a favor del decreto porque «se han levantado los obstáculos planeados inicialmente cuando pretendían que el catalán fuera condición necesaria para poder presentarse a las oposiciones».

Además, la rebaja del nivel exigido en el anterior borrador del decreto y la garantía de que «nadie perderá su plaza» por no cumplir la obligación teórica de acreditar el conocimiento de catalán.

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El secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT, Miguel Ángel Romero, afirmó estar satisfecho por «la bajada de niveles conseguida», aunque lamentó que de esta medida no se beneficie el personal administrativo que se rige por un régimen diferente.

La secretaria autonómica del SAE (Sindicato de Auxiliares de Enfermería) afirmó que han apoyado el decreto porque para opositar no se tendrá que certificar el catalán.

Por su parte el portavoz del Sindicato Médico (Simebal), Ramón García, resaltó que el voto negativo se debe a que la exigencia del catalán distingue a las sanidad balear de la del resto de comunidades, «lo que es un obstáculo para solventar la gran falta de personal que tenemos».

Guillem Vila, en representación del CSIF, explicó su voto negativo afirmando que el decreto discrimina al personal administrativo de la sanidad pública.

EL DATO

40% de temporalidad en el Ib-Salut

Cuatro de cada diez profesionales que trabajan para el Servei de Salut tienen contratos temporales. Lo que se quiere es dar estabilidad.