La estatua y sus obras de traslado a esta nueva ubicación en la Plaza de Sa Colomina. | Toni Planells

La inmensa mayoría de los ciudadanos de la isla de Ibiza ha pasado alguna vez frente a ella pero, en muchos de los casos, ni tan solo habrá reparado en su presencia. La estatua Sa Dona Pagesa, que rinde honor a la mujer tradicional ibicenca, ha cambiado de ubicación durante la mañana de este viernes. Lo hizo desde su anterior ubicación, en los jardines de Cruz Roja de la avenida España, hasta la plaza de sa Colomina donde, desde el Ayuntamiento esperan que «tenga una mayor visibilidad    y presencia».

Sa Dona Pagesa es una estatua que data de 1987 y que fue obra del artista Guillem Terrasa. Futbolista de profesión, llegó a la isla para jugar como portero en la SD Ibiza. Una vez en la isla, una vez colgó los guantes pasó a dedicarse exclusivamente a la escultura. Fue entonces cuando elaboró algunas de las obras más populares de toda Ibiza, como el pescador de Sant Antoni, Sa Font, los atletas del Polideportivo de Sa Blanca Dona o esta «Dona Pagesa».

En la presentación estuvo Maribel Juan, viuda del artista, quien se mostró visiblemente emocionada durante el traslado de la estatua. «Este año habríamos cumplido 60 años de casados y también hace 24 desde que él falleció», precisó.

Sobre la estatua, adirmó que «en la Cruz Roja en un principio estaba muy bien, pero no la han cuidado y, con el paso del tiempo, los árboles han ido creciendo y apenas se veía. Me dijeron de cambiarla y creo que si va a un lugar mejor, será positivo. Es una obra de arte, un monumento a la mujer ibicenca. Me gusta que se pueda ver».

Sobre el proceso de creación de la obra, afirmó que su marido, Terrassa, estuvo trabajando en ella durante cerca de un año en el taller, que realmente era la casa familiar de ella. «Para mí, la parimos en casa. Él trabajaba en una plataforma de uralita que se montó en el jardín y trabajaba cada vez que estaba inspirado. Está muy trabajada, lleva la emprendada, los mantones... Se iba a los pueblos a ver bailar para poder inspirarse. Está la historia de un trabajador que le gustaba lo que le hacía. En esta isla nadie sabía trabajar la piedra viva como él. Se pueden contar muchas cosas de este monumento».

Al acto de traslado acudió buena parte de la representación del Ayuntamiento de Eivissa, incluido su alcalde, Rafa Triguero. Respecto a esta iniciativa, afirmó que «se pone en valor el legado de este escultor tan importante en este mes que cumplirá 24 años desde su fallecimiento. Con esto se consigue mejoras de visibilidad para la estatua y unas mejoras en esta plaza de Sa Colomina, en la que se realizarán más trabajos próximamente».