Editorial
La patada en la puerta: cuando el fin no justifica los medios
La Constitución incluye entre los derechos fundamentales la inviolabilidad del domicilio. Y el Tribunal Constitucional, en reiterada jurisprudencia, ha sentenciado que el concepto de vivienda también abarca las habitaciones de hotel, las caravanas y los turismos. No está amparado por las leyes la entrada por la fuerza sin contar con la preceptiva autorización judicial o bien cuando se comete un delito evidente. Hay que respetar el derecho a la intimidad de las personas. Pero el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, pretende justificar la entrada de la Policía en pisos turísticos donde se celebraban fiestas ilegales que incumplen las restricciones por la pandemia, e incluso va más lejos al negar que los cuerpos y fuerzas de seguridad estén «violentando» los derechos fundamentales.
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