De casta le viene al galgo

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Rafael Salas, presidente de la Associació Balear de l’Empresa Familiar, posa en la Rambla, donde tiene la sede central de su compañía.

Rafael Salas, presidente de la Associació Balear de l’Empresa Familiar, posa en la Rambla, donde tiene la sede central de su compañía.

05-04-2016

La Associació Balear de l’Empresa Familiar (ABEF) se fundó el 21 de junio 1999 y Josep Lluís Roses se convirtió en el primer presidente. El primer objetivo era, y continúa vigente, la defensa de las empresas familiares como motor de la economía productiva. Mantener el carácter familiar de las empresas es uno de los grandes retos de la Associació -sin ánimo de lucro-, creada por un grupo promotor formado por 20 empresarios. La ABEF cuenta con representación en Mallorca, Menorca y Eivissa.

Profundizar en el conocimiento de las singularidades de la empresa familiar, mejorar el marco jurídico y fiscal, divulgar su importancia en la economía balear, servir de marco para el intercambio de experiencias o fomentar el espíritu emprendedor en las nuevas generaciones son algunos de los objetivos de la asociación.

El empresario cinematrográfico Rafael Salas es el presidente de una asociación que cuenta en su junta directiva con la presencia de Vicent Rotger -vicepresidente-, Carmen Matutes, Encarna Piñero o Fernando Sampol. Un total de 55 empresas forman la asociación, de las cuales una gran parte son las compañías más importantes de los principales sectores de la economía balear. En las Islas, las empresas familiares generan cerca del 70% del empleo del sector privado y más del 80% de la riqueza creada. En España, 1,1 millones de empresas son familiares. Aportan unos siete millones de puestos de trabajo al mercado laboral de los 10 millones de empleos generados por las sociedades mercantiles del sector privado.

“Solo alrededor de un 15% de las empresas familiares llegan a la tercera generación. Pretendemos aumentar de forma significativa este porcentaje”, explica Salas, que asegura que desde la asociación se pretende contribuir a crear un marco legal que dificulte los conflictos familiares. “Aconsejamos a todos nuestros asociados que establezcan el denominado protocolo familiar”, asegura Salas. “Es un documento en el que se regulan las relaciones de la familia y la empresa. Se trata de evitar problemas futuros con un protocolo que debe adaptarse a las particularidades de cada familia y de cada empresa. Debería recoger todas las posibilidades que puedan afectar a la empresa, desde la forma de abandonarla a cómo deben incorporarse, si es su voluntad, las nuevas generaciones”, explica Salas.

La ABEF, en este sentido, ha llegado a un acuerdo con el Govern, que ayudará a aquellas empresas que deseen establecer el protocolo familiar, habitualmente muy laborioso y con un coste elevado.

La ABEF orienta sus actividades hacia sus socios, hacia la administración y hacia la opinión pública.
“La piedra angular de nuestra actividad está directamente relacionada con la formación. Queremos que los empresarios estén bien formados y debidamente informados para afrontar los retos de futuro”, afirma Salas, además de considerar que “también es esencial la formación de nuestros directivos”.

EL FÓRUM Y LA CÁTEDRA. El Fórum familiar, que se presentó en julio de 2014, está integrado por más de 50 jóvenes entre 18 y 40 años. Es fruto de la inquietud de los empresarios familiares para que sus sucesores adquieran una formación específica, al tiempo que tomen conciencia de su importante rol en el tránsito generacional. En Balears se reúnen dos o tres veces al año, si bien diferentes integrantes del Fórum participan en jornadas lúdico-formativas en la Península. Las empresas familiares, en general, tienen dificultades para apostar por la innovación y el crecimiento. El Fórum debe convertirse en una herramienta útil para combatir el inmovilismo. El momento del relevo se considera crucial, puesto que debe conseguirse que el fundador quede satisfecho con su nueva posición, al tiempo que el relevo ha de saber aprovechar la experiencia.

La Associació Balear de l’Empresa Familiar tiene en vigencia un convenio con la Universitat de les Illes Balears (UIB) con el objetivo de difundir e investigar la realidad de las empresas familiares de Balears. El acuerdo cobija la Cátedra de la Empresa Familiar, que se encuadra en la red de cátedras de la Empresa familiar de España, que forman un total de 38 universidades.

El único patrocinador de la cátedra es Banca March. La UIB incluye en su plan de estudios una asignatura de libre configuración sobre empresa familiar, que tiene al catedrático Rafel Crespí, que fuera candidato a rector, como director. “Banca March, uno de nuestros asociados, fundó la cátedra de empresa familiar. Es una asignatura de ADE que tiene 6 créditos. En los últimos años se ha conseguido duplicar el número de alumnos que puede hacer la asignatura”, afirma Salas, que no duda en loar el trabajo de Crespí como director. “Es una asignatura muy dinámica. Entiendo que la relación con la UIB debe servir para acercar al mundo universitario la realidad de la empresa familiar a través de la difusión, la investigación y la docencia”.

Las empresas familiares son multitud en Balears, pero únicamente 55 pertenecen a la Associació de l’Empresa Familiar. “Las empresas más representativas de cada sector forman parte de la ABEF, pero no somos un coto cerrado. Al contrario, estamos abiertos a nuevas incorporaciones”, afirma Salas.

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