Katherine Heigl, en una imagen de la comedia '27 vestidos'.

PAU ROSSELLÓ

Después de firmar dos de los mayores taquillazos del moderno cine hollywodiense, Independence Day y El día de mañana, Roland Emmerich vuelve a la carga con una aventura prehistórica repleta de acción, 10.000. En su primera semana, y como era de esperar, la cinta se ha convertido en la más taquillera de nuestra cartelera. Sus más de 500 copias puestas en circulación amasaron cerca de 3 millones de euros. En el otro extremo del listado encontramos una modesta producción catalana, Lo mejor de mí, que ha congregado a casi 9 mil espectadores... con apenas 29 copias. Otros estrenos nacionales se niegan a abandonar el ránking, convirtiéndose, además, en las propuestas más veteranas. Se trata de la intriga de Àlex de la Iglesia, Los crímenes de Oxford, vista hasta la fecha por cerca de 1.400 mil espectadores, y la segunda aventura fílmica de los caóticos Mortadelo y Filemón. Con 2 meses de permanencia entre nosotros, han recaudado cerca de 8 millones de euros.

Espectacular remontada para la comedia romántica 27 vestidos, que sube hasta el segundo puesto gracias al apoyo de 400 mil espectadores. También se mantiene entre las favoritas En el punto de mira, superproducción hollywodiense con algunas escenas rodadas en Salamanca. Cinta que ronda los 3 millones de recaudación, se impone a la segunda de las novedades, Mi monstruo y yo, nueva vuelta de tuerca sobre la leyenda del monstruo del Lago Ness a cargo de los creadores de los efectos especiales de El señor de los anillos y Las crónicas de Narnia.

La oscarizada No es país para viejos ocupa la sexta plaza, con algo más de 6 millones recaudados. Otro de los títulos beneficiados en la última edición de los Oscar, la comedia Juno, mantiene el tipo y pasa a ocupar la octava plaza, por delante de la mucho más espectacular y ambiciosa Jumper. Tras la coproducción hispano francesa Astérix en los Juegos Olímpicos, cierra la lista de las 10 cintas más vistas la intriga política La guerra de Charlie Wilson. Título que marca el primer encuentro cinematográfico de dos de las estrellas más cotizadas del actual cine estadounidense, Tom Hanks y Julia Roberts, ha contado, de momento, con el respaldo de 717.000 espectadores. La película logró una nominación al Oscar para uno de sus brillantes secundarios, el camaleónico Phillip Seymour Hoffman.