Munar, entre otras facetas, es dietista especializada en menopausia, además de comunicadora y escritora. En redes sociales cuenta con miles de seguidoras que aprenden con ella a sentirse mejor.
Su último libro, ya a la venta, se presentará en Sa Nostra Sala de Ibiza el próximo 11 de abril a las 20 horas.
—Publica ahora su segundo trabajo ‘Larga vida a las reinas’.
—Es un título que me gusta mucho y que tiene historia. He estado dos años investigando para este trabajo y, hasta que no tuve el título, no comencé a escribirlo. Un amigo mío pensó en ese título y dio en el clavo.
—Lo define como el primer libro holístico dedicado al ‘proaging’ en la mujer.
—Es una nueva visión o tendencia que existe en relación al envejecimiento. Hasta ahora, todas esas tendencias se llamaban ‘antiaging’ y eran un rechazo a envejecer, a las arrugas y a los cambios que se producen. Sin embargo, la idea de este libro es ‘proaging’ y se refiere a aceptar ese proceso de envejecimiento porque, al final, es un lujo poder envejecer entendiendo aquello que sucede en un nivel metabólico u hormonal y, a partir de ahí, hacer cambios en nuestro estilo de vida para poder vivir más años y con una mejor calidad durante ese tiempo que sumamos. Una de las cosas que llaman la atención es que las mujeres vivimos más años por genética o por nuestro sistema hormonal, pero esos años de más son de peor calidad.
—¿No choca toda esta filosofía con ese culto a la estética que impera en la actualidad?
—Creo que se están abriendo dos vías. En mis redes reivindico esa aceptación del envejecimiento, pero es verdad que en los últimos años, y como dietista especializada en menopausia, estoy viendo que se nos venden modelos de mujeres que atraviesan ese periodo y que nos recuerdan mucho a los modelos de los años 90. Son mujeres delgadas, perfectas y estéticamente aceptadas por los medios de comunicación. Yo reivindico en redes sociales que debemos frenar esto porque envejecer no es eso, es otra cosa. La otra vía que también existe es hablar de ese envejecimiento, pero desde una aceptación, entendiendo que hay arrugas y que es normal que se aumente de peso o que nos salgan canas. Aceptar que tenemos eso y conocer las causas fisiológicas y metabólicas que lo producen, puede hacer que lo ralenticemos, pero siempre aportando otra visión y no pensar que queremos ser supermodelos con 70 años.
—Actrices como Salma Hayek aparecen ahora con canas y siguen estando muy guapas.
—Sí, pero hay que pensar que ella se incluye en ese grupo socialmente aceptado. Es una de las actrices que ha hablado de la menopausia o del envejecimiento, pero no perdamos de vista que después ella es aceptada por los medios. Pocas mujeres con más kilos de los aceptados vamos a ver hablando de estos temas.
—Los 40 años de ahora, ¿son los nuevos 30?
—Mi opinión es que los 40 de ahora son los que deberíamos haber visto toda la vida. Es decir, el envejecimiento comienza desde que nacemos y desde los 35 es exponencial, se acelera. Los 40 de hoy son como nuestras madres o abuelas deberían haber estado a esa edad. Actualmente hay más información y una mayor cultura de la alimentación y del cuidado y las mujeres de 40, 50 o 60 años están mejor que nuestras madres.
—Usted habla de una edad biológica, una cronológica y la percibida.
—La segunda es la que se refiere a nuestro nacimiento, la que sale en el DNI. La biológica indica la edad de nuestros órganos y la percibida es muy subjetiva y es la que podemos sentir cuando, por ejemplo, nos miramos en un espejo. Sin duda, la más importante es la biológica, que es la que determina los años que viviremos, nuestra longevidad. En el libro doy una serie de pruebas caseras para conocer nuestra edad y poder ponernos manos a la obra para realizar esos cambios de estilo de vida.
—En el libro habla también de practicar la gratitud.
—Lo descubrí después de leer unos estudios científicos y me pareció maravilloso porque vi reflejado a mis abuelos de Formentera. Son muy agradecidos con todo: con la comida, cuando les visitamos o simplemente con una puesta de sol. En los estudios se indicaba que las personas agradecidas y optimistas pueden vivir hasta siete años más. Si la esperanza de vida de una mujer en España ronda los 86 años, siendo agradecida puede llegar a los 93.
—Las mujeres suelen tener cierto complejo de ‘Superwoman’ y querer ayudar a todos, hacer todo, olvidándose de una misma.
—Es otra de las cosas que digo. Una de las causas que más nos envejecen es el estrés por todas las tareas del día a día y que muchas veces nos autoimponemos. El libro va dirigido principalmente a mujeres a partir de los 40. Entre padres, hijos y trabajo, comenzamos a sumar cosas que nos estresan y debemos dejar tareas, que todo fluya más. Bajar ese nivel de estrés y cortisol nos puede ayudar a descansar mejor, a tener una mejor reparación, y a vivir más.
—¿Cuáles son las principales inquietudes que le transmiten las mujeres?
—La principal sigue siendo el aumento de grasa. Ven que el cuerpo cambia y que no se sienten reconocidas. Sienten rechazo social porque no son las mismas. Después de tantos años de divulgación, sigo recibiendo esas inquietudes. Ese aumento de grasa, es cierto que puede acortar años de vida, pero suelen acercarse porque se preocupan más por el tema estético. El aumento puede reducirse si hacemos esos ajustes de los que hablo en el libro. También, muchas mujeres me transmiten su preocupación porque se sienten mayores y pierden movilidad y masa muscular. Me dicen que no quieren envejecer como sus madres. Hay mucho control sobre el proceso y en el libro hay herramientas para envejecer mejor.
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