De izquierda a derecha, Juanjo Riera, María Costa y Antonio Doménech, integrantes de la junta directiva. | Arguiñe Escandón

La Asociación Hotelera de la ciudad de Ibiza ha dneunciado este jueves el empeoramiento de la imagen turística del municipio debido a problemas endémicos que, lejos de resolverse, se agravan año tras año.

En una comparecencia breve y directa, la presidenta María Costa expuso el sentir de la patronal. Situaciones relacionadas con la falta de limpieza, el deficiente servicio de taxi o el mal estado de las playas en Vila, fueron algunas de las cuestiones abordadas.

Sin ningún tipo de éxito, hasta en tres ocasiones habrían intentado reunirse con el Ayuntamiento para tratar de aunar esfuerzos y solucionar estos problemas. Costa consideró que estas incidencias «nos devalúan mucho como destino y lugar de vacaciones».


Suciedad generalizada

En relación a la falta de limpieza, la presidenta lamentó la «suciedad generalizada de la ciudad», principalmente en los meses de temporada alta. Ante un «insuficiente» servicio, los hoteleros reclamaron a Vila «una firme apuesta para hacerlo más eficaz». Pocas papeleras o paseos y playas en mal estado son cuestiones que también quisieron denunciar.

«Todo esto queda reflejado en los comentarios de nuestros clientes en los portales de reservas», insistió la presidenta de la asociación.

La falta de efectivos policiales es otro de los problemas destacados por los hoteleros. De hecho, aseguraron que, ante cualquier eventualidad, «la Policía Local no acude cuando se les llama».

«Esto ocurre independientemente de la hora del suceso y crea un clima de impunidad e inseguridad en ciertas zonas del municipio como playas y plazas. Nos encontramos con gran cantidad de gente consumiendo alcohol en la vía pública, vehículos mal aparcados y un aumento de la criminalidad como son las peleas y robos», denunció Costa. Ante ello, los hoteleros reclamaron más presencia policial.

Playas y taxis

Sobre el estado de las playas, los empresarios explicaron que han tenido que esperar al 4 de agosto para que una zona como ses Figueretes cuente con todos los servicios instalados. «A día de hoy, agosto, queda aún posidonia muerta en nuestras playas. Pedimos al Ayuntamiento de Ibiza que sean dotadas con todos los servicios y eliminada la posidonia muerta antes del comienzo de la temporada», añadió Costa.

La patronal no dudó tampoco en valorar de manera negativa el servicio de taxi en el municipio y manifestó que «tanto turistas como hoteleros, nos vemos condenados a esperas infinitas».

«El servicio es claramente insuficiente y nuevamente pedimos una mejora drástica», apostilló Costa, exigiendo también mejoras para acabar con el «caos circulatorio» en la ciudad.

La Asociación de Taxistas Autónomos en Ibiza ha declinado este jueves valorar las críticas de los hoteleros, aunque no descartó hacerlo en un futuro inmediato. «¿La culpa es siempre de los taxistas?», se preguntaron los taxistas.

Intrusismo

Los hoteleros de Vila criticaron, además, la elaboración del censo municipal de vivienda que ha detectado unos 120 pisos turísticos ilegales en Ibiza. Ante estos datos, exigieron conocer los protocolos y estrategias para evitar esta oferta. Lamentaron además la proliferación en barrios como ses Figueretes de infraviviendas en bajos comerciales, por lo que reclamaron que el Consistorio controle y regule esta situación.

Para evitar la saturación de servicios en Vila, defendieron una limitación en el número de cruceristas simultáneos, principalmente en temporada alta.

«La marca Ibiza es fuerte, es muy fuerte. Este año, la temporada es buena, pero lo que no se tiene es que agotar a las personas sino que se queden con un buen recuerdo», concluyeron los empresarios, no sin antes lamentar cómo en anteriores legislaturas el contacto con los responsables turísticos de Vila era continuo, mientras que ahora, según aseguraron, es prácticamente inexistente.

La respuesta

Desde el Ayuntamiento desmintieron de inmediato a los hoteleros de Vila, aclarando que sí se han reunido con ellos y destacando que el 20 de mayo abordaron con la patronal y con responsables policiales el inicio de la temporada. «Diariamente, desde la Concejalía de Turismo se está en contacto directo con los responsables hoteleros que lo requieren para resolver dudas y remediar situaciones del día a día», llegaron a señalar.

El Consistorio, además, fue aclarando punto por punto todas las quejas de la asociación hotelera de Ibiza, sin reconocer ningún tipo de responsabilidad en los problemas manifestados. Sobre la falta de efectivos policiales, Vila explicó que las competencias de la Policía Local se limitan al cumplimiento de las ordenanzas y a cuestiones circulatorias y es el Cuerpo Nacional el que se dedica a la seguridad ciudadana. Aun así, este verano las plantillas han sido reforzadas con varios agentes, afirmaron.

«No se entiende que los responsables hoteleros critiquen esta falta de disponibilidad por parte de las instituciones cuando se mantiene un contacto estrecho», apostillaron también desde el Ayuntamiento.

En relación a la falta de limpieza, señalaron como culpableal PP al redactar una «insuficiente» licitación de la concesión del servicio. «Somos la ciudad con más densidad poblacional en Baleares», señalaron también, destacando la presión turística que supone para Vila la temporada alta.

Sobre el taxi, explicaron que Ibiza es el municipio con más licencias de conductores y taxis, «aunque no se tiene una buena y actualizada red de transporte público abocando a turistas y residentes a depender del vehículo privado y del sector del taxi».

«Lo que deberían hacer estos hoteleros es informar a sus clientes sobre la existencia de la posidonia, declarada Patrimonio Mundial, y dejar de hacer demagogia», afirmó el Ayuntamiento en relación al estado de las playas.

La concejala de Turismo, Dessiré Ruiz, consideró que el sector hotelero «ha faltado a la verdad» en algunas de sus manifestaciones y «no han sabido trasladar la información correcta» en otras, «tirándose piedras a su propio tejado al plantear una imagen de la ciudad que no es la que muchos turistas perciben».