Lleva apenas un mes en el cargo y ya ha hecho sus primeras declaraciones polémicas. Cuando fue primer ministro tampoco se quedó corto. El actual ministro de Finanzas japonés, Taro Aso, ha afirmado que las personas mayores deben «darse prisa y morir» para dejar de ser una carga para el Estado, que debe pagar su atención médica, según recoge el periódico británico The Guardian .
Un ministro japonés pide a los ancianos que «se den prisa y se mueran»
Taro Aso, de 72 años, se queja de lo que cuesta al Estado atender a la gente mayor
También en Noticias
- Cerrado también el camino a pie al mirador más famoso para ver la puesta de sol en Ibiza
- Airbnb se escuda en que ofrece «servicios de internet» para no intervenir contra los pisos que se alquilan a turistas en Ibiza
- Química y pasión sobre el escenario entre India Martínez y Will Smith
- Los dueños de los terrenos del mirador de es Vedrà están «desesperados»: mantendrán el cierre hasta que Govern y Sant Josep actúen
- Centenarios en Ibiza: fallece Eulalia Torres Serra a los 105 años
12 comentarios
Para comentar es necesario estar registrado en Periódico de Ibiza y Formentera
Ojalá Dios te castigue y te envíe la muerte a tí, hijo de p...
HALAKILI SEL LA SOLUCION.
Pues ya te queda poco amigo taro
como buen politico...predicar con el ejemplo...
Això no és veritat, s'ha de ser un poc rigorós. Al menys des d'ahir se sap q va ser un error en la traducció. El mínim q es pot fer és retirar la notícia ja q se sap q es falsa
Sera hij... put... este caracarton,y lo que han cotizado los abueletes toda su vida contribuyendo al sostenimiento del estado Japones que,anda y muerete de un atracón de Fuju,sera cabr...el tío.
Me pensava, que només hi havia polítics amb tant poc coeficient intelectual aqui, però avui he pogut comprovar, que al Japó també n'hi ha, esper que després el fitxin per al nostro govern. Tot lo bò ha d'esser aqui.
Queridos políticos españoles y japoneses os podéis morir pronto por favor. Gracias
Scandaleux! On n'est plus au temps des kamikaze!
Los políticos y los banqueros también nos están costado un ojo de la cara. ¡Propongo que se den prisa y se mueran! De no hacerlo podríamos poner guillotinas en las plazas públicas, como en la Francia de 1789.