Ndao se dispone a golpear el balón durante el encuentro de ayer. | Marcelo Sastre

El San Rafael consiguió ayer los tres puntos en un partido sin brillo contra el Collerense (3-1). Con Míchel ya en el banquillo, el San Rafael salió a hacerse con el mando del partido y el primer acercamiento fue para ellos. En una falta lateral, la estrategia dejó solo a Simeone, que disparó muy desviado.


Tras este primer aviso, el encuentro se niveló. El balón era rafeler, pero el Collerense apretaba bien y tapaba líneas de pase buscando el contragolpe. Los minutos seguían cayendo y lo cierto es que apenas pasaban cosas. Faltaba velocidad en las transiciones y la toma de decisiones tampoco era la mejor. En el otro lado del campo, el Collerense evidenciaba el porqué de su posición.


Así estaban las cosas cuando llegó el penalti. Los mallorquines mandaron un balón al área, que pegó en las manos de un defensor y el árbitro no tuvo dudas. Sanz engañó a Chanza. 0-1 en el 37.


Cuando parecía que se llegaría al descanso así, en el 45, llegó el empate. En una buena acción por la izquierda, con la inestimable ayuda de la defensa, el balón le llegó a Ndao que no falló.


Tras el paso por vestuarios, las primeras ocasiones fueron para Ortiz. Primero, muy escorado, probó suerte con una valesina. Después, no consiguió conectar bien el cabezazo cuando estaba completamente solo. Acto seguido, Míchel movió el banquillo con la entrada de Mourelo y Orozco en busca de soluciones. Cambió el dibujo y apostó por una defensa de tres.


La remontada se culminó en un balón parado. Zurdo probó suerte con un lanzamiento directo. Sorprendió al guardameta que no estuvo nada fino y el balón acabó en el fondo de las redes. 2-1, en el 69.


Cinco minutos más tarde, Mourelo pudo sentenciar. Sí lo hizo Ortiz en el 77. Recibió un buen balón de Simeone y disparó cruzado donde no podía llegar el portero. 3-0.
En la recta final con Collerense deshecho y muy cansado pudo llegar algún gol más. Tres puntos más para el San Rafael que sigue en racha.