El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, ha dejado claro su respaldo al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, pese a que éste no le haya dado su apoyo como candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. «Desde luego que no me siento traicionado. Yo apoyo 'a' Zapatero aunque no me apoye 'en' Zapatero», señala cuidando el uso de las preposiciones.

De esta manera, en una entrevista concedida a Europa Press Gómez justifica que no se siente 'traicionado' por Rodríguez Zapatero, pese a que éste ha optado por defender ahora a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, como cabeza de lista después de 3 años dirigiendo él el partido en Madrid.

Así, y pese a todo lo ocurrido en las últimas semanas, el secretario general del PSM mantiene que su relación con el presidente del Gobierno es «extraordinaria». «Es difícil llevarse mal con Zapatero porque es alguien amable y alguien con el que, además, conecto muy bien y tengo una relación personal que, por supuesto, va a existir», recalca el líder de los socialistas madrileños.

En este sentido, destaca la «lealtad política» de la federación socialista madrileña con los órganos nacionales del partido, independientemente de las elecciones primarias que se avecinan para elegir a quien encabece la lista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid el año que viene. «Esto es un proceso interno en el que los militantes deciden quién quiere que encabece ese proyecto que vamos a ofrecer a los ciudadanos», resume.

Escepticismo

Sin embargo, Tomás Gómez no oculta su recelo respecto a las encuestas que ha hecho circular Ferraz, según las cuales Jiménez contaría con más respaldo electoral para competir contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Las encuestas, argumenta el líder madrileño, «siempre hay que mirarlas con mucho escepticismo» porque se ha comprobado «muchas veces» que deben existir dudas sobre su «fiabilidad».

Además, subraya que las encuestas en el PSOE «no son norma ni cultura» como «elemento determinante» para tomar la decisión para elegir candidatos a las elecciones. «Son instrumentos que uno puede tener junto a una reflexión a la hora de tener que decidir cosas. En mi partido se decide democráticamente y los militantes deciden qué es lo que quieren para el partido, tanto en proyectos como en nombres y apellidos y sobre todas las circunstancias», argumenta.

Para el líder de los socialistas madrileños las encuestas son «muy coyunturales». «Las encuestas son cambiantes, y cambian, si no a diario, todos los meses, siempre atendiendo a coyunturas y contextos determinados. Son instrumentos importantes de trabajo, pero, desde luego, no pueden ser determinantes en las decisiones», argumenta.

'David contra Goliat'

El secretario general del PSM, desde su despacho de Callao, insiste en el éxito que supone la celebración de primarias para los militantes y, aunque asegura no sentirse como 'David contra Goliat', reconoce no obstante el peso del «aparato» de Ferraz. «Es verdad que el aparato federal tiene mucho peso en organizaciones como el PSOE, pero aquí la decisión la toman los militantes. Esa es la fuerza de la democracia: que los militantes, en unas elecciones, votando en una urna con voto secreto, van a decidir a quién quieren liderando ese proyecto de cambio para esta región», precisa.

«Es verdad que cualquiera podría pensar que con un aparato federal tan fuerte y tan potente enfrente... Eso es no creer en la democracia. Estoy convencido de que el aparato federal va a tener neutralidad porque está en el código y en el ADN de nuestro partido y de nuestras ideas, valores y principios», confía.

En este sentido, Gómez, que asegura no tener «ninguna duda» de la neutralidad de Ferraz en la preparación de estas primarias, también se compromete a que la dirección regional la tenga porque su partido «cree en la democracia».

«Este partido es el que inventó las elecciones primarias y es el partido que no es de arriba a abajo, sino de abajo a arriba, que no solamente escucha a sus bases, sino en el que las bases deciden. `Qué diferente al PP, a la forma de entender la política y la vida!», exclama, al tiempo que aboga para la región una «mayor calidad democrática».

Compañeros

Respecto a si estos días ha sentido 'mobbing' (acoso) para que se apartara de su proyecto, Gómez niega la mayor y señala que se ha encontrado «con mucho cariño y respaldo desde todos los niveles de la organización». «He tenido muchas muestras de apoyo, de afecto, de cariño, me he encontrado muy acompañado y muy bien acompañado», apostilla.

A la pregunta de que si cree que Zapatero no ha tenido en cuenta su trabajo durante estos tres años para desgastar políticamente a Aguirre, Gómez opina que son los militantes madrileños los que deberían tenerlo en cuenta porque «son los que tienen que decidir» en el proceso de elección interna del candidato.

En la misma línea, Gómez evita preguntas sobre el sordo enfrentamiento con el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, mantenido en los últimos meses. «Yo nunca hablo sobre compañeros de partido, sino sobre el adversario político. Nunca he hecho una crítica pública y nunca he emitido ninguna opinión pública sobre algún compañero de partido, a los que tengo para todos un respeto personal y político», añade.

Y es que al líder de los socialistas madrileños no le gusta ocupar el tiempo que tiene en los medios de comunicación, «que no siempre es tanto como el que se desea, en hablar de cosas que no son el objetivo de la organización, que es lo que importa».

A juicio de Gómez, lo que a la organización le importa en este momento es cómo está Madrid. «En política he abordado los problemas reales de los ciudadanos. Esa es la política de éxito, la que afronta los problemas reales de la gente, que en Madrid es la falta de empleo, la situación de la Sanidad, la de la Educación, la de la Dependencia. *Cómo es que Madrid ha crecido de forma descomunal y no ha ido acompañado de mejores medios de transporte y de mejores infraestructuras y de comunicación?», se pregunta. Asimismo, como ejemplo, expone que en la región, que aspira a estar entre las mejores de Europa, «no llega la banda ancha a todos los ciudadanos».