Denuncian problemas de personal en la residencia Can Blai de Santa Eulària. | ARCHIVO

Los problemas de personal en la residencia Can Blai, en Santa Eulària, siguen siendo una constante, según afirman a Periódico de Ibiza y Formentera los propios trabajadores. Tras una etapa «con bastante movimiento de personal» debido a un largo proceso de estabilización de puestos, estos profesionales aseguran que, ahora mismo, «hay bastantes plazas por cubrir porque muchos están de baja o tienen restricciones laborales».

Por tanto, desde la plantilla expresan su preocupación y explican cómo en las últimas semanas algunos turnos nocturnos no han podido contar con ninguna enfermera de guardia. «Esta semana, durante varias noches va a pasar lo mismo, por lo que debe reforzarse el personal de auxiliares que va a tener que hacer horas extra», alertan.

La situación provoca una sobrecarga de trabajo «y una responsabilidad extra» al resto de trabajadores. «Tenemos la medicación pautada por un médico y es una enfermera quien la administra», insisten.

En algunos turnos, son los técnicos en atención sociosanitaria quienes deben asumir unas funciones que no les corresponden. Sólo en relación a esta categoría, los profesionales de Can Blai creen que serían necesarios «seis o siete compañeros más».

«Médicos, ha habido un tiempo en que no hemos tenido», recuerdan también.

Según explican, en la Fundación de Atención y Soporte a la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal el salario es menor en comparación con otros centros dependientes del IbSalut o del Consell, por lo que muchos trabajadores se marchan en cuanto pueden. «El nuestro no es un ambiente sano y psicológicamente acaba afectando y hay gente que se da de baja por ansiedad y después no tiene ningunas ganas de volver. Ves que no llegas, que tienes mucho trabajo, y compruebas que los de arriba te ignoran», lamentan.

«Sentimos que por parte del sindicato tampoco se está haciendo lo suficiente y no se nos está informando», concluyen.

Desde la Conselleria de Asuntos Sociales del Govern balear reconocen que durante dos noches ha habido en el centro falta de personal. No obstante, se pudo contar entonces con el apoyo de profesionales de otras residencias y además se están cerrando dos nuevas contrataciones para estos próximos días.

«La situación en Ibiza es muy compleja y por eso se está trabajando en la declaración de difícil cobertura, aunque todo requiere su proceso», señalan fuentes de la Conselleria. En principio, dicha declaración podría ser una realidad antes del verano.

Denuncias

Son ya incontables las ocasiones en las que los propios trabajadores de Can Blai han denunciado la «insostenible» situación que, aseguran, se vive a diario en este centro de mayores. El pasado mes de octubre, uno de estos trabajadores explicó cómo las plantillas habían pasado de tener tres o cuatro auxiliares a sólo dos «para asistir a 50 abuelos».

«Nos da vergüenza porque no podemos atenderlos bien. Cuando a uno le tienes que dar el desayuno, el otro ya se quiere levantar. Es insostenible la situación y aquí no vienen ni terapeutas a ayudarnos ni psicólogos a ver a los internos. Si no es por los auxiliares, ellos estarían dejados de la mano de Dios», lamentaron.

Otra queja de estos profesionales fue la falta de aire acondicionado en uno de los veranos más calurosos que se recuerdan. La mala calidad de la comida provocó también numerosas quejas por parte de los empleados y, lo que es peor, por parte de los propios residentes.

Por todo ello, profesionales de Can Blai llegaron a señalar que pocas veces durante sus años de profesión habían visto situaciones tan precarias como la de esta residencia.

Ante este panorama, el pasado noviembre desde la Fundación de Atención y Soporte a la Dependencia y Promoción de la Autonomía Personal plantearon a Función Pública que se declaren plazas de muy difícil cobertura vacantes de médicos en residencias como Can Blai.

«Ofrecemos alojamiento y manutención, puesto que hemos habilitado una zona para trabajadores desplazados desde Mallorca o la península», explicaron desde la Fundación.

Inicialmente, los profesionales podían permanecer en una habitación de Can Blai un máximo de seis meses, aunque este plazo podía extenderse según las necesidades.