Stivi: «Mi calidad de vida no se mide por el dinero sino por el clima, la gastronomía o la gente que tengo a mi alrededor»

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Un suizo muy fotogénico. Michael Stivanello, Stivi, apareció a finales de octubre vestido como si estuviéramos en agosto. Incluso, si se lo hubiera pedido nuestra fotógrafa Arguiñe Escandón no habría puesto problemas para meterse en el agua. Fue en Sa Punta, con unas vistas increíbles. Allí demostró que tiene mil y una sonrisas guardadas.

Un suizo muy fotogénico. Michael Stivanello, Stivi, apareció a finales de octubre vestido como si estuviéramos en agosto. Incluso, si se lo hubiera pedido nuestra fotógrafa Arguiñe Escandón no habría puesto problemas para meterse en el agua. Fue en Sa Punta, con unas vistas increíbles. Allí demostró que tiene mil y una sonrisas guardadas.

13-11-2017 | ARGUIÑE ESCANDÓN

Michael Stivanello, conocido popularmente como Stivi, viene de muy lejos. Concretamente de la ciudad de Berna, en Suiza, separada de Ibiza por más de 1.500 kilómetros. Una distancia que por cierto fue capaz de recorrer andando justo antes de contraer matrimonio hace apenas un mes y antes de citarse con nosotros en un lugar envidiable, en Sa Punta, junto a las rocas y el mar, y con unas vistas increíbles a Dalt Vila.

Allí, este «guiricenco» que es la cara más visible del portal de internet Ibiza Spotlight y el creador del blog www.facebook.com/michaelstivanello, aparece vestido con pantalón corto, camiseta y chanclas e incluso, está a punto de meterse dentro del mar para la sesión de nuestra fotógrafa Arguiñe Escandón. Además, a cada pregunta y a cada prueba que le ponemos nos demuestra que está completamente integrado en nuestra isla desde que hace en 2004 la visitó por primera vez y desde que desde tres años después hizo su primera temporada con nosotros. Aún así, y a pesar de la pasión con la que habla de Ibiza, Stivi sigue echando de menos el chocolate y el queso suizo.

—Usted es suizo. ¿Lleva siempre reloj y navaja?

—Pues la verdad que no suelo llevar reloj porque hoy en día con los teléfonos móviles no me hace falta. Pero navaja sí. Está siempre en mi mochila y por supuesto que es suiza.

—Pero nos ha quedado claro que es puntual y fiable. ¿Cómo acaba un tipo de Berna, cerca de los Alpes, en Ibiza?

—¿Y con este tiempo tan maravilloso a finales de octubre me lo preguntas? (Risas). Pues porque como otra mucha gente me enamoré de la isla. Empecé a venir hace casi 15 años de vacaciones y desde el primer momento Ibiza me enganchó. Me encanta su clima, su gastronomía, el rollo que tiene la gente... en fin... todo.

—Pero no hay muchos suizos en Ibiza, ¿no?

—No. Creo que eso se debe a que en Suiza la calidad de vida es tan alta que la gente no quiere salir de allí para vivir en otro lugar. Sin embargo, para mí es distinto. Mi calidad de vida se mide por el buen clima, la gastronomía o la gente que tenga alrededor.

—Entonces, ¿cómo ven el tema de los alquileres en su país?

—Realmente les da un poco igual. Allí todo es mucho más caro pero es que también se gana mucho más que en otros países de Europa. Sólo cuando sales de Suiza te das cuenta de que se pierde poder adquisitivo. De hecho yo gano ahora menos de la mitad de mi sueldo en Suiza. Pero bueno, me da igual, aquí estoy súper feliz.

—¿No le costó integrarse? Todo parece muy distinto. Del frío de los Alpes al calorcito del Mediterráneo... de la seriedad suiza a la terracita con cervecita de aquí...

—(Risas). Bueno, afortunadamente yo soy medio suizo medio italiano. De hecho mi apellido Stivanello, viene por mi padre que llegó a Suiza desde el norte de Italia a trabajar y allí conoció a mi madre. Así que para algunas cosas soy suizo y para otras italiano y eso, al llegar aquí me ayudó mucho.

—Hablando de su apellido, Stivanello, ¿sabe que hay un modelo que se llama igual que usted, Michael Stivanello?

—(Risas). Sí. Es verdad. Es un chico que debe tener 15 años menos que yo. Creo que vive en Milán y de hecho estamos agregados a las redes sociales.

—Usted es la cara más visible del portal de internet www.ibiza-spotlight.es. ¿Cuanto tiempo lleva trabajando allí?

—Seis años pero la compañía existe desde hace más de 40 años cuando era una revista. Y desde 1999 es una página web en la que hablamos de todo lo que sucede en la isla de Ibiza. Es un medio de información muy completo.

—Se dedica a la parte de las discotecas y los clubes. A informar de las fiestas. ¿No es muy estresante su trabajo en verano?

—(Risas). Un poco la verdad. Y no sólo en verano. El estrés ya empieza en febrero y marzo cuando empiezan a publicitarse todas las fechas de las discotecas para la temporada que está a punto de empezar. Es un trabajo complicado porque no puede fallar nada con tanta gente pendiente. Afortunadamente desconecto en invierno y me olvido de todo.

—Es como el ying y el yang. Verano e invierno es muy diferente en Ibiza.

—Sí, y es genial. Yo por mi trabajo me toca salir bastante de fiesta y aunque me gusta al final acabas totalmente agotado. Terminas con la cabeza como un bombo de tanto mirar pantallas y salir por la noche, así que al final, cuando acaba la temporada, lo que necesito es soledad y relajación (Risas).

—Creo que desconecta haciendo rutas. Hay quien dice que se conoce la isla mejor que muchos ibicencos...

—Hombre no sé si tanto. Eso es mucho decir. Pero sí, me gusta mucho caminar por la isla. Hay rincones fantásticos por descubrir.

—Tanto le gusta andar que ha sido capaz de venirse caminando solo desde Berna, en Suiza. Eso, si Google no falla, son más de 1500 kilómetros. ¿No se le ha ido un poco de las manos?

—Bueno eso ha sido justo antes de mi boda y ha sido una experiencia maravillosa. Durante dos meses he ido solo y me he encontrado a mi mismo.

—¿Pero cómo se le ocurrió? ¿No le valía con hacer parte del camino de Santiago?

—(Risas). Lo divertido es que yo de pequeño odiaba andar y cuando mis padres proponían hacer senderismo siempre intentaba buscarme una excusa para no hacerlo. El caso es que todo cambió cuando descubrí Walking Ibiza, que se dedica a organizar caminatas por la isla, entre ellas una que rodea Ibiza durante 12 días. Me encantó la experiencia pero como me supo a poco me líe la manta a la cabeza y pensé en viajar slow travel desde la puerta de la casa donde me críe en Suiza hasta Barcelona y luego subir en barco hasta Ibiza.

—¿Y como está vivo?

—(Risas). No sólo vivo sino feliz. El lujo de viajar con tiempo y encontrándote a ti mismo no se paga con dinero. Además, caminaba 30 kilómetros al día. Una distancia factible.

—Me imagino que descubriría muchísimas cosas...

—No te puedes imaginar. Andando tardas en cubrir 100 kilómetros unos tres días y a lo largo de esa distancia descubres como cambia el paisaje, el idioma o la comida. Y yo que soy muy comilón pue te puedes imaginar que iba aún más feliz. (Risas)

—Pues si le gusta comer en Suiza tienen para elegir...

—Es cierto. De hecho creo que lo que más hecho de menos es el chocolate y los quesos de mi país. Afortunadamente siempre tengo amigos que me los traen.

—¿Y los bollos suizos?¿Existen o es un tópico más sobre ustedes?

—(Risas). Los hay. Como lo de nuestros paraísos fiscales. Cada vez hay menos.

—Y viniendo de un país donde han nacido Roger Federer o Martina Hingis... ¿no le dió por el tenis?

—Que va. Yo hice atletismo y patinaje en línea de joven pero nada de tenis. Eso sí, soy un gran fan de Federer.

—¿Y ciclismo? También es buena tierra de ciclistas... Tony Rominger, Alex Zülle, Fabian Cancellara... a mi que me encanta este deporte creo que descubrí su país cuando Rominger ponía en apuros a Miguel Induraín...

—Pues tampoco. La verdad que soy más de andar que otra cosa. Pero pobre Zülle, se caía siempre. (Risas)

—Y ya la última. ¿Qué es un guiricenco?

—Pues alguien como yo. Alguien que lleva mucho tiempo viviendo en Ibiza pero que viene de fuera. Es un juego de palabras que apliqué un día y ahora lo usa mucha gente que conozco de los que viven aquí. Soy suizo y me encanta Ibiza, pero al final nunca dejaré de ser un extranjero. Así que estoy muy orgulloso de ser un guiricenco.

 

PEQUEÑA BIOGRAFÍA

Michael Stivanello, Stivi, nació el 30 de abril de 1980 en la ciudad suiza de Berna. Crecio en un pueblo pequeño de 1500 habitantes cerca de esa cuidad y tras estudiar aprendizaje comercial en una agencia de viajes hasta los 26 años trabajó en este sector.

En 2004 pisó Ibiza por primera vez y tres años después hizo su primera temporada aquí. Volvió a Suiza pero al año de trabajar como encargado de una agencia de viajes, decide volver para quedarse.

En 2012 empezó a trabajar en el portal de Internet Ibiza Spotlight. Actualmente es el clubbing manager, la persona que trata con las discotecas.

Además, es un enamorado de la naturaleza de la isla por lo que le encanta recorrerla caminando. Actualmente tiene también el blog en Facebook Stivi´s tales from the trails.

 

A FONDO

✎ UN LIBRO. Ahora mismo no me viene ninguno

✎ UNA PELÍCULA. Into the wild

✎ UNA SERIE. Juego de Tronos

✎ UN GRUPO. Pink Floyd

✎ UN COLOR. Azul

✎ UN PLATO DE COCINA. Bullit de peix

✎ UN DEPORTE. Caminar

✎ UN VIAJE QUE NUNCA OLVIDARÁ. El que acabo de hacer desde Berna

✎ UN LUGAR DE LA ISLA DONDE SE PERDERÍA. Cala Aubarca

✎ UNA MANÍA. Discutir

✎ UN DEFECTO. Muchísimos

✎ UNA VIRTUD. Paciencia

✎ UN SUEÑO POR CUMPLIR. Poder caminar por los Andes

✎ ALGUIEN A QUIEN ADMIRE. A Roger Federer

✎ TE HUBIERA ENCANTADO SER... Me encanta lo que hago porque siempre me ha gustado trabajar con gente.

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